
Todos somos arte puro. La verdad, soy totalmente ateo pues mi lógica me empuja a ello, pero me da igual de quién sea el mérito de las increíbles obras de ingienería que son desde una larva que se convierte en una - aparentemente - simple mosca, a un ser humano. Sólo fíjate en lo complejo de tu sistema auditivo. A ti te parecerá una gilipollez, o lo más normal del mundo escuchar a alguien hablar, disfrutar de una buena canción... Pero veamos qué nos dice la wikipedia que lo explicará mucho mejor que yo fijo:
Cuando un objeto (actuando como emisor de sonido) vibra, hace vibrar también al aire que se encuentra alrededor de él. Esa vibración se transmite a la distancia y hace vibrar (por resonancia) una membrana que hay en el interior del oído: el tímpano. La vibración del tímpano provoca el movimiento de los tres huesecillos: martillo, yunque y estribo. Este último impacta sobre la cóclea o caracol, y en un pequeño órgano, que se encuentra aquí, se produce la codificación de esa vibración en información eléctrica. Esta información se trasmite al cerebro por medio de las neuronas. El cerebro decodifica esa información y la convierte en una sensación denominada sonido.
Y si nos ponemos ya con el sistema circulatorio, organos internos, ojos, mecanismos de autodefensa... En fin, es curioso que algo tan perfecto, tan técnico y lógico, artístico si lo miras como una obra de ingienería o arquitectura, para no alargarnos, la polla en verso; sea capaz de generar en proporción al número de individuos tan poco arte y tanta destrucción y maldad. Algo malo tenía que tener el diseño, verdad? Sinceramente, hubiera preferido cojear de serie en un mundo mejor...


1 comentario:
Eso me recuerda a un capítulo de padre de familia donde Peter se queda embobao mirando una bolsa de plástico volar:
"Oh, que maravilla, es lo más bello que he visto nunca!"
Entonces, Dios enfadado, dice:
"Es una jodida bolsa de plástico! Tu sabes lo complejo que es tu sistema circulatorio?!"
Algo así era...
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